Herminio Cardiel: “Tengo el primer largometraje de ficción como un nudo en la garganta deseando salir”

Creo que la última vez que vi en persona a Herminio Cardiel fue en la sala de continuidad de Radio Televisión Castilla y León. Era la época de las navidades “divertidas” en las que el celo de un/a inspector/a de Hacienda, a la que el tiempo y la Justicia le quitaron la razón, le metió una buena zancadilla a este proyecto mediático. Los empleados, técnicos y periodistas, pasaron una tras otro por decenas para recibir la noticia de su despido. Si no me equivoco, Herminio se presentó voluntario para la ruptura contractual amigable. Detrás de esta decisión (¿y sacrificio?) estaba implícita la búsqueda de un sueño, el de convertirse en director de cine. Algunos de los que nos cruzábamos por los pasillos de la Espycs, nuestra escuela de Comunicación y Periodismo, nutrimos sueños similares, como locos idealistas, quizá ingenuos, buscando el grial de la novela que se vende, del primer largometraje proyectado en un cine.

Herminio, ¿qué tal va ese sueño?

Viento en popa a toda vela. A veces hay grandes oleajes y otras, calma chicha. Pero no cejo el empeño de seguir y seguir. Porque ésa es la clave; no parar y hacer lo que buenamente se pueda en cada momento y circunstancia. Pero vamos, afortunado de poder decir que me dedico a lo que quiero. Como en todas las profesiones, siempre hay un componente más del día a día con el que disfrutas menos, pero disfrutas. Pero hay que comer, ¿no? Y si encima es rodando, miel sobre hojuelas. Por eso creo que soy un afortunado. A pesar de las piedras en el camino, créeme que hay muchas y más en algo relacionado con la Cultura, sobrevivo y sigo creando. En la parte más creativa, sigo buscando ese primer largometraje de ficción que tengo como nudo en la garganta deseando salir. Mientras, sigo con mis queridos cortometrajes, spots, videoclips… Sobre todo, contando historias. Hemos venido para eso, ¿no?

Eso creo que yo, que el sentido de la vida es contarse historias, porque la realidad resultaría demasiado insoportable. Pero hablando de realidades. Cuando uno escribe tu nombre para buscarlo en internet aparece directamente “director, guionista y productor de cine”. En España, te lo digo mirando un libro de García Escudero, pensando en la promesa del Nuevo Cine Español, en la falta de un tejido industrial sólido en este ámbito de la cultura, ¿qué significa la frase “Herminio Cardiel es director, guionista y productor de cine”?

Lo has tenido fácil en la búsqueda de mi nombre. Pocos Herminios Cardiel hay.  Respondiéndote, significa que, muchas veces, y más en estos aspectos culturales, si quieres sacar un proyecto adelante tienes que tocar todos los palos. Y sacarte las castañas del fuego. Luchar, porque somos luchadores, por lo que quieres hacer. De nuevo ese “seguir y seguir”. Y adaptarse a lo que haya. Con humildad y respeto a la profesión.  Yo me considero director, guionista, productor y montador, porque es lo que más he hecho, y lo que más me gusta. Pero en el día a día a veces no queda otra que ser director de fotografía, operador de cámara, sonidista… de tus propias producciones, y ajenas. Es lo bueno de los que nos adaptamos. Al final, al tocar un poco de todo, abres el abanico. E incluso conoces bien el trabajo de otros departamentos y al conocerlo, todo va mejor. Entendiendo el trabajo de la gente con la que trabajas, sabrás qué sacar mejor partido. Sobre todo te enseña a no ser “tirano” con tu equipo. Si has “doblado espalda” como ellos, sabrás lo que puedes pedir o no. También significa que estoy abierto a adaptarme. Si me necesitan de director, dirijo. Si me necesitan de guionista, escribo. Lo que importa, repito, contar la historia desde una visión. En España, en determinados aspectos de la industria audiovisual, puedes especializarte. Pero para sobrevivir al día a día, no queda otra que ser hombre orquesta.

Es verdad que en España hay mucho talento técnico, interpretativo, literario y buenas ideas, ¿pero hay una industria del cine o un milagro sostenido?

Tenemos industria. Lo que pasa que es un modelo que no se puede extrapolar a gigantes como Hollywood. Dentro de nuestro modelo hay cosas que funcionan. Pero otras no. Al ser un modelo tan a pequeña escala, muchas veces hay que tirar a la fórmula que se conoce que funciona. No olvidemos que también el cine es un negocio y como tal, tiene que tener beneficios. Lo malo de nuestro modelo es que ha dejado una parcela pequeña a otro tipo de obras y autores. Soy de los que dicen que tiene que haber de todo tipo de cine. El conocimiento nos hace más libres y cuantas más obras, más capacidad de elección. Lo malo es que hay poco mercado para muchos. Y ahí es donde hay que ir a jugar a equilibrar la balanza. Pero yo soy optimista. Y más viendo lo que se está haciendo hoy en día. Hay una pequeña espita abierta a probar cosas y contar historias diferentes. Y sobre todo, a tirar de nuevos realizadores con miradas diferentes. Siempre se ha hecho, pero parece que hay interés en no contar “siempre lo mismo”. Eso es maravilloso. La gente puede comprobar desde YA que las historias del cine español “no van siempre sobre los mismos temas”.

¿Para ti quiénes son esos realizadores con miradas diferentes?

Pufff… hay una larga lista: Carlos Vermut, Nacho Vigalondo, Rodrigo Cortés, Aitor Arregi, Jon Garaño, Galder Gaztelu-Urrutia, Carla Simón, Isabel Coixet, Andrea Jaurrieta, Juan Cavestany, David Galán Galindo, Jota Linares, Ramón Salazar, Jaione Camborda, Manuel Martín Cuenca, Kike Maillo, Pilar Palomero… Son los primeros nombres que me vienen a la cabeza. Cineastas que no todo el mundo conoce, que estás haciendo cosas interesantísimas actualmente. Algunos con sus óperas primas aún. Pero que ya han despertado la curiosidad de muchos incluso a nivel internacional.

Veo que Carlos Vermut está en tu lista.

La verdad es que hacía mucho que una película, Magical Girl, no me daba tan fuerte. La considero una visión única que sólo él puede hacer. Y una de las películas más originales de la década. Y está haciendo poco cine para lo que debería hacer. Debería sacar peli por año. Je je je… Al menos eso deseamos sus fans.

“Estamos perdiendo la capacidad del asombro y la sorpresa. Por eso intento darle vueltas de tuerca al relato. Para desarmar al espectador”.

Cuando mes has respondido lo de “hemos venido para eso”, he pensado en Umbral, primero por lo de “hablar de mi libro” pero sobre todo por otra frase que venía a decir que un libro se escribe en unas cincuenta o unas cien páginas y que luego todo era estirar la idea para llenar cuatrocientas. No me acuerdo de la cita exacta e igual era Cela, u otro, el caso es que hay películas mediocres que habrían sido grandes cortos. ¿Qué opinas?

Estoy de acuerdo que hay muchas películas, y más en el mundo Hollywood o más comercial, que están muy estiradas. Son excelentes cortometrajes donde algún productor vio que podía rascar más. Y es que ya llega un momento en que tu historia sale de ti y comienza a andar camino con otras personas. Y muchas veces verás esos cambios. O de repente ver que una historia en guión era una cosa y al verla es otra diferente. En mi experiencia personal, soy de los que dicen que vale más un buen corto que una peli larga y sin ritmo que a todas luces ha sido alargada para hacer negocio.

¿El cortometraje es al largometraje lo que el relato corto a la novela, o nada que ver?

Podría ser. El corto es un formato propio. En todo. En ritmos, en manera de contar. Hay igual que un cuento o un relato, tienes que tener mecanismos diferentes para sorprender, contar o alertar al lector/espectador. Y no funcionarían de igual manera que si lo contases en un formato más largo.

Entonces, ¿qué es para ti el cortometraje? ¿La película del que no tiene medios? ¿Un entrenamiento? ¿Un escaparate? ¿Una forma narrativa propia? ¿Una forma de vida?

Es un formato más. Una manera de narrativa diferente a la de un largometraje. El formato original, de hecho. El cine nació en piezas cortas. Mucha gente se lo toma como un entrenamiento antes del largo o una manera de aprender. Pero yo opino que el largometraje es otra “guerra” diferente. Puedes haber hecho 20 cortos, como yo, que sé que el día que ruede mi primer largo, será como el primer día de colegio. Porque son maneras diferentes de proyectar una historia. Y ojo con la famosa aceptación de que un cortometraje no tiene que tener medios. He visto cortos que no desmerecen ninguna película cara. Y también he visto largometrajes baratísimos. Aquí el dinero, no tiene mucho que ver para diferenciar.

Hablas de tu largometraje y me digo. ¿Cómo será? Dinos todo lo que te atrevas a decir.

Pues tengo un par de historias en desarrollo. Ambas diferentes entre sí. Sólo puedo decirte que irán en mi estilo. Serán mezcla de géneros y, espero, sorprendan a la gente. 

Para quien no lo conozca. Explícanos cuál es tu estilo. Yo apuntaría la palabra “inesperadas» para definir tus historias. Dinos algo más.

Mi estilo: inclasificable. En eso me esmero. Esa palabra, inesperado, es lo que intento. Que el espectador no se espere nada. Que se sorprenda. Estamos perdiendo la capacidad del asombro y sorpresa. Por eso intento darle vueltas de tuerca al relato. Para desarmar al espectador.

“Entender el trabajo de tu equipo te enseña a no ser un tirano. Si has “doblado espalda” como ellos, sabrás lo que puedes pedir o no”.

 

El circuito de los cortometrajes es un mundo bien particular, me parece un tanto inaccesible si no estás dentro de los festivales. Dime si estás de acuerdo y ayúdanos a crear una guía de lo que no hay que perderse: Festivales, Webs para comprar y visionar producciones. ¿Por dónde quieres comenzar?

La verdad que todo esto ha cambiado. Inicialmente se ponían cortos antes de las películas en el cine. Pero se dejó de hacer. Entonces, el mundo del corto pasó a ser un poco hermético. Sólo veían cortos los que iban a festivales. Pero ahora la cosa ha cambiado. Cada vez hay más festivales a los que puedes acudir. Y no sólo de manera física, sino por Internet, ahora con el COVID la gente lo tiene más fácil que nunca.

Nunca ha habido mayor oferta de cortometrajes que ahora. Hay festivales de internet famosísimos y con años de experiencia: Notodofilmfest, FIBABC, Rueda con Rueda… También ahora hay muchos festivales que, debido al COVID-19, ofertan sus selecciones de cortos de manera online. Y la mayoría de ellos los podrán encontrar en FILMIN. Y luego hay páginas y páginas de muestra de cortometrajes incluso en VOD: Cortos de Metraje, IndieShorts, Movistar, Vimeo, Filmin…  Ahora mismo no hay excusa para no ver cortos. Incluso muchos realizadores tenemos en nuestras propias webs una muestra abierta de los trabajos.

Tengo aquí un libro pendiente, ¿Qué es el cine?, de André Bazin, que me da un poco de miedo y me entran ganas de preguntarte. ¿Qué es el cine, Herminio?
El cine es otra manera de contar historias. Recuerda que somos cuentacuentos. Para mí, es una manera perfecta ya que aglutina muchas de las otras disciplinas narrativas: escritura, fotografía, sonido… Como diría el gran Ettore Scola: “El cine es un espejo pintado”. Es una realidad dimensionada dentro de una historia desde una visión particular. Esa historia que cuentas para entretener, inculcar valores, ser altavoz de injusticias… que basas en muchas realidades y la conviertes en ficción. Pero no por ser ficción, significa que no exista. «El que pase en tu mente no significa que no sea real”, como dice Albus Dumbledore.

¿Para ti qué no es el cine?

Pufff… tantas cosas. Pero las aglutinaría en hipocresías a la hora de crear y vender humos. 

¿Lo de las películas distribuidas por plataformas on-line antes que en las salas es un avance, un error, una falsa polémica?

Hummm… quiero pensar que es una solución para los tiempos en que vivimos. Después, como tal, espero que sea una ventana más de exhibición. Y que convivan ambas maneras, online y cines. Porque son perfectamente convivientes. Y que nos dejen al espectador la capacidad de elección. El error sería una sin la otra.

A la manera de la canción de The Buggles, ¿Series kill the film star? ¿Las series han matado al cine, a la estrella de cine, o la han reinventado?

Son productos diferentes. Sí que es cierto que se han alcanzado narrativas muy parecidas al modelo cinematográfico. Y confluyen en el modelo online. Y ya no sabrías diferenciar si estás viendo una peli o una serie en calidad. Vuelvo a decir lo mismo. Son cosas diferentes. Y hay series buenas y pelis malas. Y pelis buenas y series malas. Al igual con las estrellas. Muchas han brillado en papeles de series. Pero creo que es por el tiempo dedicado al personaje, a la fuerza, le vas haciendo más tuyo. Con una peli, al ser menos tiempo, es más difícil.

Qué maravillo algunas series donde los secundarios de lujo se vuelven protagonistas indiscutibles.

Sí, hay muchos actores que encuentran ese lugar en las series y de repente ves que pueden desarrollar todo su talento y brillar de una manera que no podrían en pelis con otras estrellas eclipsando. También te digo, no hay papeles pequeños. Si están en una historia, son importantes en el desarrollo de los acontecimientos. También pasa en series que hay secundarios que acaban siendo protagonistas. Tampoco soy muy fan de las series alargadas en argumento porque sí. Me gustan más las series cortas que van al grano en un argumento. En las series eternas, ves que al final se ven obligados a cambiar tanto las cosas que no queda más remedio que ahondar en las tramas de otros personajes. Y a veces eso suele ser precipitado, extraño y suele dar pie a errores, sobre todo de argumento y continuidad. Pero bueno, en algún caso particular, te das cuenta y te sorprende con que algunas temporadas te enganchan más sólo por el cambio de vista del personaje.

En España, en determinados aspectos de la industria audiovisual, puedes especializarte. Pero para sobrevivir no queda otra que ser hombre orquesta”.

El cortometraje ya venía pasando un poco eso. Grandes actores secundarios que hacían de un cortometraje independiente una escena privilegiada para su experimentación y una gran promoción para los nuevos directores. ¿Estás de acuerdo?

Puede ser. En muchos casos. Pero en otros no. Recientemente yo he contado con un actor conocido para un cortometraje. Y no es que le quisiese a él para que el corto tuviese más repercusión o para promocionarme, no. Quería que él hiciese la historia porque siempre me le imaginé a él. Incluso en el momento de escritura, le tenía a él en mente. No podía ser nadie más.

Para terminar, una pregunta convencional y otra personal. ¿Qué es lo último que has visto en el cine, qué te ha parecido y cuál es lo próximo que tienes planeado ver?

MANK, de Fincher. Me ha parecido interesante, sobre todo en el ritmo de la historia. Aún estoy investigando para ver si es similar a Ciudadano Kane. Y quiero ver Martín Edén de Pietro Marcelo. Creo que lo va a seguir petando y va a tener ecos de Oscar. Y me gustaría a ver si pillo el reestreno de In the mood for Love de Wong Kar-Wai. Volver a verla en pantalla grande sería una aventura.

Para la pregunta personal pongo voz de Jesús Quintero, me pongo profundo… ¿tomaste la buena decisión cuando decidiste apostar por tu sueño, o hay algo que hace que te arrepientas de haberlo hecho o de no haberlo hecho de otro modo?

Siempre hay veces en las que te planteas cómo hubiera sido todo si en vez de un camino hubieses tomado otro. No sé, pero de esos posibles “errores” o decisiones estamos para aprender. No me arrepiento de nada, realmente. Porque todo eso me ha conformado como soy. Y de momento, no puedo quejarme.

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